Entradas

CANCERBERO

Mi corazón tiene el amor enfermo, Y éste ladra rabioso y asola parasitariamente por las calles como un perro infectado, Recorriendo las cuestas consumidas del yo quebrado, abriendo pechos con sus garras, rebalsándose en sangre. El amor es un perro de tres cabezas, Es la muerte besando la mano de Cristo, Es la crin de los caballos apocalípticos, Es el viento de las guerras que barre la tierra. Arrastro un amor de dos cabezas, Como una tempestad que se quiebra en las rocas del océano, Como un viento caliente que quema mis pulmones, Como una serpiente vertebral. Tengo el amor enfermo, Lo guardo bajo las sombras de mis sueños, Bajo el monte, Recluido en las hierbas estériles del tiempo, Transpirando el infierno acordonado de las aceras, Esperando en las cuevas tenebrosas del mundo, Junto a los demonios del pozo, Completamente desolado.

ΠΕΡΣΕΦΌΝΗ

Su cuerpo es como el bosque incendiado, como un amanecer nórdico, su rostro es una tensa calma de alcohol y valium, Sus heridas ya no cierran y como en otras tantas ocasiones huye con el viento fuerte de la noche. Perséfone se refugia en el humo intenso de la poesía, Noche tras noche, Perdida entre tantos bares, Y aún vulnerable, construye su cuerpo abatido, Sus labios con sangre, hay aún tanto en sus ojos. Sus manos tienen garras felinas, Sus labios están atravesados por astillas, Su cuerpo reposa como el viento de la cordillera, Conoce lo irreparable de la ausencia, Pero aún así, no teme abandonar. Perséfone no sueña, Ella canta sobre la muerte, Sobre la vida escrita en sus piernas, Sobre su vientre que a modo de Gólgota sujeta su cruz de misericordia. Y ya no vuelve con la primavera, Porque sus días son otoños, Su poesía invierno, Su vida una marea cantábrica, Lejana y cósmica. Perséfone, la musa del sueño poético estéril, Irreparablemente se levanta de sus ruinas, vuelve camino a ...

DEMASIADO TARDE

Mientras bebo un poco más, algunos perros ladran endemoniados a las sombras esquivas de la noche, la radio suena lenta y rigurosa por el blues, y algo parecido a la muerte susurra en mi nuca. Entonces mi vaso y yo continuamos en esta hermosa vorágine, Que no importa demasiado. Día a día sigo el paso en una actuación mortal por la ciudad de los muros. Y mientras soy aplastado en los buses, Pienso en el extremo del mundo, En el humo de las fábricas, En las mujeres, En las bombas atómicas, En los bares, En mis hermanos, En las mesas vacías. La ciudad se va construyendo sobre un enorme cementerio de almas, Nacen nuevas odas al concreto, Autos y muertos se encaminan, Uno detrás de otro, Como una enorme fila de hormigas que atraviesan el cuerpo de un animal muerto, Devorando pedazos de carne en su éxodo, Mutilando al cadáver. Entonces mi vaso y yo continuamos extinguiéndonos de alguna forma, Y el mundo me considera más horrendo, Más infiel, Pobre de espíritu, Enfermo, loco, infectado, cadáve...

LAS ARAÑAS DE MI MUERTE

Siento como sus mandíbulas cortan mis entrañas en una sinfonía esquelético muscular, Se internan en mis órganos y se alimentan de existencia, Sus hebras rodean ferozmente mi cerebro, Y así me conduzco a mitad de la noche en una extensa soledad boreal. Las arañas usan metáforas de viento, Escucho sus susurros, Sus crímenes y sus amores de viudas negras. Puedo sentir sus venenos entre mis venas, Sus cuerpos henchidos por flemas rojas, Que protegen un amor secretamente fusilado. Las he oído cantar con el corazón triturado y triste, En noches inacabables de cerveza y blues, Reposan al borde de mi cama, En mi cráneo, Sobre mi boca, Hundiéndose lentamente en la marea del sueño ebrio de Dios. Las arañas pronto abandonarán mi cuerpo, penetrando a través de mis ojos, Otras atravesarán mis heridas, Cortando las carnes con sus mandíbulas de acero, Brotarán desde mis costillas como mujeres salvajes que abandonan el paraíso, Luego de haber comido todas las manzanas de Dios. Las arañas de mi muerte ...

DESCENSO AL MAELSTROM

Mi voluntad se quiebra como una semilla entre mis dedos, Una luna roja se posa en el fondo del océano y con ella voy cayendo silencioso, La extraña bruma de tus palabras al viento, Y la melancolía de una canción atiborrada de sueños extraños, Sujeto el corazón del mundo con unas manos que ha sido derrotadas cada mañana por el vértice de mis palabras extraviadas, Allí donde los barcos de la poesía se hunden, Y me resulta tan extraño decirte que podría morir en cualquier momento con el sólo hecho de pensar en la posibilidad sensual de una mañana de gloriosa poesía, Me resulta sin embargo, tan inverosímil el mero hecho de la divinidad que vivo oculto con algunas botellas de buen tinto. Aquí de este lado del sueño intento conducirme directo al abismo helicoidal de nuestras voces que se sujetan de una lluvia peligrosa que intento retener entre mis ojos, Como formas dibujadas en acero, Y tu cuerpo es una parte del mundo ensangrentado, Y también desciendo contigo al Maelstrom, A hundirnos en ...

Vera de la Haza, con César Ávalos.

Imagen
Lima, febrero del 2009. 1. ¿Qué materia poetizable te puede brindar Lima y sus noches? Lima es la jungla gris decadente por excelencia. No creo que exista una ciudad en el mundo que tenga la intensidad de sus noches. Lima es en todo el sentido de la palabra la ciudad, la calle, la esquina, la vereda que uno “ama odiar”. En Lima se sucede el universo interestelar. En Lima se pueden encontrar paraísos en venta. 2. ¿Cuánta de la crudeza de Bukowski inspira a tu poesía? Quien se ha metido de cabeza en la poesía de Bukowski te puede dar fe que en sus líneas existe una ternura aplastadoramente brutal. Su poesía me ha influencia por cuanto he comprendido que el hombre siempre pelea a la contra. El hombre se sobrevive. 3. Hay cierta antipatía al ente femenino pero que al parecer, al fin, se vuelve en contra tuya, o mejor dicho de tu actitud o vida como poeta que hay de cierto en esto? La mujer es en esencia el enemigo natural del hombre, es su contraposición. La mujer acecha al poeta desde lo...

POESÍA EN EL YACANA

Imagen
VIERNES 21 NOVIEMBRE DEL 2008 Con Jonathan Estrada, autor del LIBRO SOLOBONES.

A LA MEMORIA DE LOS CAÍDOS Y POR LOS QUE CAERÁN

PRESENTACIÓN LIBROS: SOLOBONES Y NAVAJAS

Imagen
VIERNES 10 DE OCTUBRE DEL 2008,Café-Bar De Grot, JONATHAN ESTRADA Y MIGUEL VERA

Navajas sobre el cadáver de un mundo

Imagen
Miguel Ángel Vera De La Haza –parece y es un nombre multitemporáneo del XVIII, XIX o XXII– es un poeta extremo cruzando el agitado y vigilado Suez y el Mar Rojo con sus vehementes destructores, entre un Sinaí de estremecedora vocación poética y un Egipto de escalofriante percepción del estado actual de una humanidad premomificada con vendas y cremas de hard y soft. En la más legítima genealogía del florentino desmesurado, del Blake mundial, del Baudelaire zahorí, el autor excava el vaho presente de las sustancias infernales tal como avanzan en este final de la primera década del milenio enigmático. En este siglo XXI el más cercano a las cataratas pegajosas y negras de la condenación. No hay casi donde respirar el aire bienaventurado en el subterráneo de la tiranía mediática a todo volumen y a toda marcha de miasmas. Y en esos precisos momentos nos llega en este abierto y lúcido libro esta alerta poesía grabada bajo el efecto de un eminente voltaje. Y sin que medie doctrina ni precepto:...

CUERPOS EN COMPOSICIÓN

Visión: Los ángeles reposaban desnudos a las orillas del cielo cazando sueños de hombres libres, mientras la virtud de los peligrosos días conjura a sus musas muertas. Satán: Hombres libres, esclavos y poseídos, Ahora sólo quedan los frutos de la libertad y el suicidio, Cojamos la manzana más podrida del paraíso y lancemos a Dios fuera de su jodida gloria. Plegaria: Hermosa criatura plagada de cáncer, Sé que estás atrapada en tu atrofiado cuerpo, Que tus manos están llenas de historias de varios miligramos, Que los sueños caen y son pesados, Que los sueños caen y continúan. Y ahora que la muerte comienza a ejecutar sus reclamos, Los demonios cantan, Las hechiceras dominan los sentidos, Los tumores invaden por completo tu destrozado cuerpo, Ceremonia de tiempo, aceros y carnes, Bacanal metastásico de preciosos jugos ¡Oh mi jodido ángel demencial! Criatura solitaria de huesos y fermentadas sangres, Irrumpe en la tenebrosa visión, Y soñemos a la muerte rondando tus geometrías imperfect...

EL POETA AHORA VUELA

Imagen
domingo, septiembre 02, 2007 ICARO AMA LAS FRAGILES PUERTAS POR: RODOLFO PACHECO (1969-2008) Ama los eclipses Las frágiles puertas sin llaves El mar de cualquier costa El viento húmedo colgando de su cuello Como perlas Ama las constelaciones y su sangre Ama la poesía que desgrana como maíz En sus ciegas tardes Ama las canciones y las cítaras Y a las jóvenes que no temen saltar al vacío Las frutas frescas Y algunas veces ama sentarse en las ramas Y sentirse pájaro Y algo más que humano Ama la poesía sencilla como él Simple y sin gongorismos Como el agua para la sed del animal Que busca abrevar sin comercio Ama despertar en un sueño Que no sea el laberinto paterno Ama por sobretodo la noche Y el adorno plateado ubicuo en ella Ama los granos y las olas Se ama a sí mismo pero no a los espejos -el ideal repetitivo del hombre- Ama volar por las aristas del sueño La libertad del primer hombre que inventó la Libertad

ALOIS

Imagen
Solía atraparlo al amanecer cuando llegaba ebrio a casa, Entonces a duras penas lo metía en mi habitación, Y lo abrazaba y luego lo dejaba junto a mí. Era mi perro. Al principio lo reventaba y le lanzaba latigazos con alambres de acero, Y lo pateaba con enorme brutalidad, pero su postura ante el dolor era diferente, cualquier otro perro me hubiera atacado, y hasta me hubiera matado ante cualquier descuido, pero el sólo me miraba desde su esquina de trapos y huesos. Solía escaparse a través de la ventana del tercer piso, Y peleaba contra los mejores de la cuadra, Perros grandes y sucios, Perros con los dientes afilados como cobras, Bestias enormes y violentas, Tendrían que haberlo visto. Pero un día no volvió. Encontramos su cuerpo sobre un jardín entre dos pistas, Su cabeza había estallado seguramente por el impacto. Bien Alois, te enterré en mi jardín en una pequeña caja de leche, Ese día fui a beber, Y fue la primera vez que un pensamiento me hace salir de un bar.

MÁS CONVERSACIÓN

Ella me dice que eso no está bien, Que deje de beber o mi hígado se empezará a pudrir, Que me comporte con madurez, Que deje de ir a los bares, Que no respire por la boca, Que no frecuente a mis amigos, Que no renuncie a mi trabajo, Sobre el hecho de que no debo pensar como pienso, Que ahorre y sea feliz. Ella me habla sobre la vida, el matrimonio, los hijos, la casa, Sobre el perro que debo comprar, Sobre los amigos que debo abandonar, Sobre el trabajo y el nombre de los hijos que no tengo, Sobre los días, los autos, el banco, las deudas, Ella me habla siempre de esas cosas, Yo la escucho, Pero no entiendo nada de eso. Por mi parte yo sigo viendo a la muerte a través de un pequeño espacio en mi ventana.

En el D´GROT Junio del 2007

Imagen

LA ÚLTIMA CENA

(Primera Fábula Vikinga) Sentados en la misma mesa Lucifer y Jesús se sujetan las barbas, Mientras van dibujando en el espacio sus pensamientos, la pena del hombre y el sentido de la muerte. Sumergidos en sus deseos y visionados en fábulas, Frente a frente y cada uno con su copa de acero, Beben sangre de cordero y continúan en una atmósfera de vacuidad, Saben que entre ellos oscila el equilibrio de un universo exacto y antiguo, Quién ceda perderá terreno, y con él la luz o la oscuridad. Pero la oscuridad es una luz bella que se enciende sobre los corazones más puros, y el eterno observa insensato como su flama creadora se reduce hasta ser el preludio de la luminiscencia de un pequeño albor de cristal. Entonces Lucifer orientó sobre su vientre el eje de mundo, y vaticinó los vientos y los caminos sin nortes de sus aventureros ángeles fugitivos. Mas el divino introdujo en su costado una lanza sagrada, legada por los sumo sacerdotes judíos. Lucifer al ver esto preguntó: ¿no es acaso el ho...

Pasifae

Pasifae cuerpo de falsa virgen, en grandes cópulas bacanales, Sueño alucinante de poses de bestia asesina, en cósmicos y vesánicos viajes psicotrópicos. Pasifae madre de lo absurdo, entre coitos y falsas nupcias, sueño de siniestros lujos en indómitos fuegos que son Pasifae, lentas prolongaciones de mis sentidos hechizados, ejecutados a menudo sobre tu espalda lechosa, que te lamenta por las calles, sola y golpeada, porque la bestia seguramente arremetió encarnizada en contra de tu naturaleza que suele ser devastada y cálida, porque las leches allí depositadas cubren hasta el tope de tu vientre, en donde tu pequeña bestia se alimenta enardecida y asomada por los matinales desgarres que te asolan cada vez que te cubres de tus fantasías de armazones y falsas células que lo engañan todo. Pasifae déjame ser la bestia que te atraviese todo, que irrumpa lejana en tu madriguera de mentiras y exceso. Pasifae el sueño termina entonces, tu cintura y tus muslos facilitan la embriaguez que poseo ...

Dolores

I Entre paredes marginales se espanta de los ruidos, caminando zigzagueante, tropezando con ella misma, con sus ropas destruidas, borracha de dolor, mientras las esquinas la recuerdan, y los hoteles baratos se atiborran de mujerzuelas de lenguas rojas. Ella lo sabe, su cara triste la delata, rota y en mil formas se desperdicia por el mundo volcánico, inflamando sus alas oscuras, adormecida en boreales orgías, llena de soledades en sus manos, vomitando piedras y troncos, ebria y de manera infragante entre los infiernos más puros. II Manos que recién vuelven, tras el toque de mis vagabundas huellas, remolino cáustico de perfumes exóticos, venenos en mis ojos de vistas perdidas, tóxicos regocijos embriagantes, colores extemporáneos figuras, símbolos, formas simultáneas, caminando cerca de las sombras, reteniendo el aire y sintiendo la desesperación como un lento vicio que te come la piel, entre vientos de licores fuertes que se estrellan sobre mi garganta cortada, como filos mareados de ...