domingo, abril 18, 2010

HASTA TU MUERTE

Un noche cuando se concluía la 30ª cerveza,
sacó un revolver de su saco y saludo a todo el público asistente:

Bueno señores, ha sido un placer pero esto no da más.

Pronto una bala atravesó su cráneo y parte de su cerebro cayó en mi vaso,
Una muchacha cayó desmayada detrás de su silla,
Un hombre encendió un porro,
Una vieja salió por la ventana.

El disparó atravesó la pared y continuó con dirección norte,
Se condujo rápidamente avenida abajo encendiendo a la noche,
No se detuvo ante semáforos,
No tocó la bocina al cruzar la intercepción,
No se despidió de nosotros.

Pude ver como la luz final de sus ojos penetraba en nuestras almas.
Su rostro todavía sonreía.

Finalmente la bala se detuvo y él cayó de cara contra la mesa.