domingo, diciembre 12, 2010

VALKIRIAS

Nada queda aún.
Quiero mis botellas de wisky y mis demonios en el cielo,
Quiero a la criatura salvaje que me muerde el cuello y la visión absoluta de los miserables días.

Nada queda aún.
El olor de los libros me conquista sin haberme rendido,
Quiero caminar suelto de vicios por las calles con mi cerveza, mis demencias y con los clítoris de mis falsas vírgenes todopoderosas, para luego destruirlas con mi espada de creta.

Quiero masticarle la lengua a Helena de Troya y conectarme con la lujuria de todas sus guerras y quiero a Pasifae entre mis bombas.

¿Y sabes?
Aún lamento tus pérdidas en mi boca,
incluso en mis días perfectos,
Cuando la resaca me levanta a patadas.

Nada queda aún.
Mas en mis días de libertad nos escondemos de los demonios de la vergüenza,
de los tormentos,
intentando que el amor sólo sea.

Nada queda aún.
Sin embargo, tus pequeños ojos de vida me llenan el alma de tristeza y pánico,
y soy feliz recordando tus olvidos,
mi sonrisa de Dios derrotado,
encadenado en tus subconscientes,
en las melodías de las Valkirias,
en los sonidos corrosivos,
en las tumbas infinitas.

Aún nada y todavía continúo contigo criatura sensible,
Me aferro a tu vida y luego adiós,
todo comienza de nuevo,
Las botellas,
Las noches,
Los fantasmas.