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CRURIFRAGIUM

Estos días son más fríos, Cansados y tristes. Pienso detenidamente, En estos pasos ansiosos Hacia ningún lado, Como un secuestrado del tiempo, Encerrado en sí mismo, Caminando hacia las esquinas de su claustro, Coloreando con ron y fuego Las mañanas de resaca. Y sucede que en estos días Que recurro a la locura, Los dioses son más suicidas, más tristes y solitarios Que de costumbre. Y los sueños de mis hermanos se pierden, O son aplastados como perros, Y LO QUE HIERE es aún más doloroso. Pero aún estamos, Y el juego se plantea, Y es jugado. Hermano, he visto tu imagen derrumbarse en los bares, Y persistiendo en el hermoso error, Me sentaré a tu lado A beber de la angustia suicida, Amaneciendo en el mismo sueño, Para ver a través de tu retina los fuegos de este infierno que se apagan, Porque estos días son más fríos, Cansados y tristes. Porque quizá he perdido éso, Y tal vez no soy el mismo, Sin embargo, También me derrumbo a solas, Con mi orgullo de papel, Con mis ojos tristes. Estos dí...

MEDEA

Tengo los ojos obscurecidos con la sombra de tu ausencia, Una guadaña se erige sobre el Gólgota de mis años, Contenida por fuerzas naturales. Me conduzco ciego entre mis propias ruinas de poeta, Y soy yo quien te busca para degollarte con el filo de la poesía. Extraña Medea, Ya no puedes ver a través del cielo, Porque tus ojos son cavidades negras sin fondo. Atada a tus pesadillas de niña puta. Aún hoy continúas huyendo sobre tus piernas de fuego. Y me regocijo en la arrogancia de la noche, Oh Medea, escapar es alargar el final predecible. Vuelve ahora y atardece de dolor mis manos de asesino, Inunda de sangre tus ojos huecos de angustia, Sé cínica y miente complaciente, Bebe de este vino añejado en tu ausencia, Engáñanos a todos. Sé la muerte que cobijará el sueño del poeta embriagado, Sé la musa cruel, Vino, alucinación, derrumbe y suicidio, Sé porqué no, una amante miserable, Calada de olor a burdel. Medea la cínica, Sentada en alguna parte, Riendo y fingiendo ser quien no eres (ni...

NIGHTMARE

Esperar a la muerte puede ser completamente apacible Charles Bukowski Un vomito negro se precipita tempestuosamente a través de mi estómago, Revienta dentro de mí, Entonces poso mi espalda sobre los adoquines calientes y sorbo con violencia Ese último trago que me ve morir. El sol cae fuertemente, Mis huesos son hojas muertas en el vacío de la tarde. ¿Nos volveremos a buscar para matarnos? ¿Acaso podría beber ansiosamente de tu veneno? La noche se recobra en mis ojos, Pienso en este amor violento, Que se abre a la vida como un cráneo oscuro y repleto de pesadillas. El amor va muriendo por las calles, Ahora es un perro enfermo y famélico, Un espíritu consumido por los vicios, Un poema escrito sobre trozos de papel envejecidos. El amor continúa muriendo sobre las mesas de los bares, Incendiándose lentamente, Quemando mis ojos, Vomitando en cantinas miserables, Y gravitando retorcidamente en el cuerpo de los amantes. Vuelvo a mi oscuridad, Con mis botellas repletas de muerte, Encendiendo ...

NOSOTROS LOS SUICIDAS

El suicidio mi amiga es una espera maldita. Enrique Verástegui A mis hermanos Nosotros los suicidas bebemos en silencio mientras los agujeros del tiempo se desvanecen. Nos reunimos con otros suicidas y hablamos de nuestros planes de suicidio, Bajo extrañas consignas y planes que no entendemos. Nosotros los suicidas sujetamos el cráneo de Dios, Mientras las hijas de Lucifer incendian nuestras casas. Contemplamos intensamente el silencio, Y caminamos ciegos por parques habitados por fantasmas, Dibujando las distancias en nuestras mentes. Nosotros los suicidas nos sentamos al borde de nuestras camas, En habitaciones oscuras, Con nuestros pulmones destilando plomo y calor. Sujetándonos informes en esperanzas vacuas, Olvidados, Observando el universo como insectos mutilados, Descomponiéndonos en el tiempo. Nosotros los suicidas contemplamos a las arañas mientras éstas tejen los hilos que sujetan a las calaveras de la muerte, Mientras las melodías de la noche bajan lentamente por nuestras nu...

VALKIRIAS

Nada queda aún. Quiero mis botellas de wisky y mis demonios en el cielo, Quiero a la criatura salvaje que me muerde el cuello y la visión absoluta de los miserables días. Nada queda aún. El olor de los libros me conquista sin haberme rendido, Quiero caminar suelto de vicios por las calles con mi cerveza, mis demencias y con los clítoris de mis falsas vírgenes todopoderosas, para luego destruirlas con mi espada de creta. Quiero masticarle la lengua a Helena de Troya y conectarme con la lujuria de todas sus guerras y quiero a Pasifae entre mis bombas. ¿Y sabes? Aún lamento tus pérdidas en mi boca, incluso en mis días perfectos, Cuando la resaca me levanta a patadas. Nada queda aún. Mas en mis días de libertad nos escondemos de los demonios de la vergüenza, de los tormentos, intentando que el amor sólo sea. Nada queda aún. Sin embargo, tus pequeños ojos de vida me llenan el alma de tristeza y pánico, y soy feliz recordando tus olvidos, mi sonrisa de Dios derrotado, encadenado en tus subco...

COSETTE

Cosette funde sus manos en hierro, Sus pies son arena y navega en silencio por océanos tristes, Su vista es calma, Fría como un viento fuerte, En sus ojos se atardece la soledad, Balancea su cuerpo ebria de silencio. Cosette incorporea, Su cuerpo destruido ahora es imaginación, Únicamente existe cuando la luna se adormece en el aullido de los amantes. Amarla es morir dos veces, Su corazón es óxido. Sus lágrimas una lluvia fuerte que atraviesa cráneos. Cosette dadora de poesía oscura, Se descompone en literatura ebria de amaneceres, Y así el levante del atardecer la arrincona como una hembra herida. Busca la noche. Cosette vuelve al paso de los extraviados, Ahora sus ojos están tristes, Su rostro se desgarra, Amó la poesía de un hombre, no siente miedo, Las heridas del amor aún pueden verse en su piel.

HASTA TU MUERTE

Un noche cuando se concluía la 30ª cerveza, sacó un revolver de su saco y saludo a todo el público asistente: Bueno señores, ha sido un placer pero esto no da más. Pronto una bala atravesó su cráneo y parte de su cerebro cayó en mi vaso, Una muchacha cayó desmayada detrás de su silla, Un hombre encendió un porro, Una vieja salió por la ventana. El disparó atravesó la pared y continuó con dirección norte, Se condujo rápidamente avenida abajo encendiendo a la noche, No se detuvo ante semáforos, No tocó la bocina al cruzar la intercepción, No se despidió de nosotros. Pude ver como la luz final de sus ojos penetraba en nuestras almas. Su rostro todavía sonreía. Finalmente la bala se detuvo y él cayó de cara contra la mesa.

MOSCAS

Cuando pienso en la forma de la muerte, Comprendo que de algún modo yo también estoy muerto, Entonces una mosca se posa en mi cabeza o en alguna parte de mi habitación, Y el silencio que precede a ello es la ventana cerrada por donde trato de escapar. A veces paso largo tiempo observando a las moscas, Vuelan bajo, Rápido, Huyen de sí mismas y van hacia ellas mismas, Entonces pienso que también de alguna manera mis amigos están muertos, Que ellos y yo somos moscas, Huyendo siempre de nuestros mortales enemigos, Vomitándolo todo por doquier, Protegiendo, devorando y anidando en nuestros muertos, Cayendo deliberadamente en las trampas más dulces, Sólo para dejar nuestros excrementos y darnos a la fuga. Cuando observo a las moscas, Pienso en los hombres solitarios que se encuentran en habitaciones solitarias bebiendo un tinto barato, Abandonados por sus mujeres, Despedidos, Agotados por el tiempo, Viajando a través de su mente, Escuchando la música de sus estómagos hambrientos, También ell...

CANCERBERO

Mi corazón tiene el amor enfermo, Y éste ladra rabioso y asola parasitariamente por las calles como un perro infectado, Recorriendo las cuestas consumidas del yo quebrado, abriendo pechos con sus garras, rebalsándose en sangre. El amor es un perro de tres cabezas, Es la muerte besando la mano de Cristo, Es la crin de los caballos apocalípticos, Es el viento de las guerras que barre la tierra. Arrastro un amor de dos cabezas, Como una tempestad que se quiebra en las rocas del océano, Como un viento caliente que quema mis pulmones, Como una serpiente vertebral. Tengo el amor enfermo, Lo guardo bajo las sombras de mis sueños, Bajo el monte, Recluido en las hierbas estériles del tiempo, Transpirando el infierno acordonado de las aceras, Esperando en las cuevas tenebrosas del mundo, Junto a los demonios del pozo, Completamente desolado.

ΠΕΡΣΕΦΌΝΗ

Su cuerpo es como el bosque incendiado, como un amanecer nórdico, su rostro es una tensa calma de alcohol y valium, Sus heridas ya no cierran y como en otras tantas ocasiones huye con el viento fuerte de la noche. Perséfone se refugia en el humo intenso de la poesía, Noche tras noche, Perdida entre tantos bares, Y aún vulnerable, construye su cuerpo abatido, Sus labios con sangre, hay aún tanto en sus ojos. Sus manos tienen garras felinas, Sus labios están atravesados por astillas, Su cuerpo reposa como el viento de la cordillera, Conoce lo irreparable de la ausencia, Pero aún así, no teme abandonar. Perséfone no sueña, Ella canta sobre la muerte, Sobre la vida escrita en sus piernas, Sobre su vientre que a modo de Gólgota sujeta su cruz de misericordia. Y ya no vuelve con la primavera, Porque sus días son otoños, Su poesía invierno, Su vida una marea cantábrica, Lejana y cósmica. Perséfone, la musa del sueño poético estéril, Irreparablemente se levanta de sus ruinas, vuelve camino a ...

DEMASIADO TARDE

Mientras bebo un poco más, algunos perros ladran endemoniados a las sombras esquivas de la noche, la radio suena lenta y rigurosa por el blues, y algo parecido a la muerte susurra en mi nuca. Entonces mi vaso y yo continuamos en esta hermosa vorágine, Que no importa demasiado. Día a día sigo el paso en una actuación mortal por la ciudad de los muros. Y mientras soy aplastado en los buses, Pienso en el extremo del mundo, En el humo de las fábricas, En las mujeres, En las bombas atómicas, En los bares, En mis hermanos, En las mesas vacías. La ciudad se va construyendo sobre un enorme cementerio de almas, Nacen nuevas odas al concreto, Autos y muertos se encaminan, Uno detrás de otro, Como una enorme fila de hormigas que atraviesan el cuerpo de un animal muerto, Devorando pedazos de carne en su éxodo, Mutilando al cadáver. Entonces mi vaso y yo continuamos extinguiéndonos de alguna forma, Y el mundo me considera más horrendo, Más infiel, Pobre de espíritu, Enfermo, loco, infectado, cadáve...

LAS ARAÑAS DE MI MUERTE

Siento como sus mandíbulas cortan mis entrañas en una sinfonía esquelético muscular, Se internan en mis órganos y se alimentan de existencia, Sus hebras rodean ferozmente mi cerebro, Y así me conduzco a mitad de la noche en una extensa soledad boreal. Las arañas usan metáforas de viento, Escucho sus susurros, Sus crímenes y sus amores de viudas negras. Puedo sentir sus venenos entre mis venas, Sus cuerpos henchidos por flemas rojas, Que protegen un amor secretamente fusilado. Las he oído cantar con el corazón triturado y triste, En noches inacabables de cerveza y blues, Reposan al borde de mi cama, En mi cráneo, Sobre mi boca, Hundiéndose lentamente en la marea del sueño ebrio de Dios. Las arañas pronto abandonarán mi cuerpo, penetrando a través de mis ojos, Otras atravesarán mis heridas, Cortando las carnes con sus mandíbulas de acero, Brotarán desde mis costillas como mujeres salvajes que abandonan el paraíso, Luego de haber comido todas las manzanas de Dios. Las arañas de mi muerte ...

DESCENSO AL MAELSTROM

Mi voluntad se quiebra como una semilla entre mis dedos, Una luna roja se posa en el fondo del océano y con ella voy cayendo silencioso, La extraña bruma de tus palabras al viento, Y la melancolía de una canción atiborrada de sueños extraños, Sujeto el corazón del mundo con unas manos que ha sido derrotadas cada mañana por el vértice de mis palabras extraviadas, Allí donde los barcos de la poesía se hunden, Y me resulta tan extraño decirte que podría morir en cualquier momento con el sólo hecho de pensar en la posibilidad sensual de una mañana de gloriosa poesía, Me resulta sin embargo, tan inverosímil el mero hecho de la divinidad que vivo oculto con algunas botellas de buen tinto. Aquí de este lado del sueño intento conducirme directo al abismo helicoidal de nuestras voces que se sujetan de una lluvia peligrosa que intento retener entre mis ojos, Como formas dibujadas en acero, Y tu cuerpo es una parte del mundo ensangrentado, Y también desciendo contigo al Maelstrom, A hundirnos en ...

Vera de la Haza, con César Ávalos.

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Lima, febrero del 2009. 1. ¿Qué materia poetizable te puede brindar Lima y sus noches? Lima es la jungla gris decadente por excelencia. No creo que exista una ciudad en el mundo que tenga la intensidad de sus noches. Lima es en todo el sentido de la palabra la ciudad, la calle, la esquina, la vereda que uno “ama odiar”. En Lima se sucede el universo interestelar. En Lima se pueden encontrar paraísos en venta. 2. ¿Cuánta de la crudeza de Bukowski inspira a tu poesía? Quien se ha metido de cabeza en la poesía de Bukowski te puede dar fe que en sus líneas existe una ternura aplastadoramente brutal. Su poesía me ha influencia por cuanto he comprendido que el hombre siempre pelea a la contra. El hombre se sobrevive. 3. Hay cierta antipatía al ente femenino pero que al parecer, al fin, se vuelve en contra tuya, o mejor dicho de tu actitud o vida como poeta que hay de cierto en esto? La mujer es en esencia el enemigo natural del hombre, es su contraposición. La mujer acecha al poeta desde lo...

POESÍA EN EL YACANA

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VIERNES 21 NOVIEMBRE DEL 2008 Con Jonathan Estrada, autor del LIBRO SOLOBONES.

A LA MEMORIA DE LOS CAÍDOS Y POR LOS QUE CAERÁN

PRESENTACIÓN LIBROS: SOLOBONES Y NAVAJAS

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VIERNES 10 DE OCTUBRE DEL 2008,Café-Bar De Grot, JONATHAN ESTRADA Y MIGUEL VERA

Navajas sobre el cadáver de un mundo

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Miguel Ángel Vera De La Haza –parece y es un nombre multitemporáneo del XVIII, XIX o XXII– es un poeta extremo cruzando el agitado y vigilado Suez y el Mar Rojo con sus vehementes destructores, entre un Sinaí de estremecedora vocación poética y un Egipto de escalofriante percepción del estado actual de una humanidad premomificada con vendas y cremas de hard y soft. En la más legítima genealogía del florentino desmesurado, del Blake mundial, del Baudelaire zahorí, el autor excava el vaho presente de las sustancias infernales tal como avanzan en este final de la primera década del milenio enigmático. En este siglo XXI el más cercano a las cataratas pegajosas y negras de la condenación. No hay casi donde respirar el aire bienaventurado en el subterráneo de la tiranía mediática a todo volumen y a toda marcha de miasmas. Y en esos precisos momentos nos llega en este abierto y lúcido libro esta alerta poesía grabada bajo el efecto de un eminente voltaje. Y sin que medie doctrina ni precepto:...

CUERPOS EN COMPOSICIÓN

Visión: Los ángeles reposaban desnudos a las orillas del cielo cazando sueños de hombres libres, mientras la virtud de los peligrosos días conjura a sus musas muertas. Satán: Hombres libres, esclavos y poseídos, Ahora sólo quedan los frutos de la libertad y el suicidio, Cojamos la manzana más podrida del paraíso y lancemos a Dios fuera de su jodida gloria. Plegaria: Hermosa criatura plagada de cáncer, Sé que estás atrapada en tu atrofiado cuerpo, Que tus manos están llenas de historias de varios miligramos, Que los sueños caen y son pesados, Que los sueños caen y continúan. Y ahora que la muerte comienza a ejecutar sus reclamos, Los demonios cantan, Las hechiceras dominan los sentidos, Los tumores invaden por completo tu destrozado cuerpo, Ceremonia de tiempo, aceros y carnes, Bacanal metastásico de preciosos jugos ¡Oh mi jodido ángel demencial! Criatura solitaria de huesos y fermentadas sangres, Irrumpe en la tenebrosa visión, Y soñemos a la muerte rondando tus geometrías imperfect...

EL POETA AHORA VUELA

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domingo, septiembre 02, 2007 ICARO AMA LAS FRAGILES PUERTAS POR: RODOLFO PACHECO (1969-2008) Ama los eclipses Las frágiles puertas sin llaves El mar de cualquier costa El viento húmedo colgando de su cuello Como perlas Ama las constelaciones y su sangre Ama la poesía que desgrana como maíz En sus ciegas tardes Ama las canciones y las cítaras Y a las jóvenes que no temen saltar al vacío Las frutas frescas Y algunas veces ama sentarse en las ramas Y sentirse pájaro Y algo más que humano Ama la poesía sencilla como él Simple y sin gongorismos Como el agua para la sed del animal Que busca abrevar sin comercio Ama despertar en un sueño Que no sea el laberinto paterno Ama por sobretodo la noche Y el adorno plateado ubicuo en ella Ama los granos y las olas Se ama a sí mismo pero no a los espejos -el ideal repetitivo del hombre- Ama volar por las aristas del sueño La libertad del primer hombre que inventó la Libertad